Cómo llevar una vida saludable sin morir en el intento

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Renunciar a la comida chatarra es difícil, pero vale la pena. Aprende a comer rico y sano.

 

 

 Escribe: Thalía Cadenas / tcadenas@layemadelgusto.com

 

Comienzas la dieta todas las semanas y rezas a diario: “Dios, si no me haces bajar de peso, engorda a mis amigas”. No haces ejercicio con frecuencia, pero quieres estar siempre regia. ¡Tranquila! No tienes que matarte de hambre. Aquí te brindamos los tips.

¡Ordénate!

Si tomaste desayuno temprano y tienes hambre como a las diez u once de la mañana, puedes consumir alimentos bajos en calorías para aliviar el hambre. Puedes hacer lo mismo entre el almuerzo y la cena. Por ejemplo puedes comer: pera, kiwi, melocotón, brócoli, trozos de piña, yogurt descremado o frutos secos. Tú decides.

—Desayuno

En los desayunos es recomendable sustituir el pan con avena. Si quieres comer pan que sea de tipo integral evitando cualquier acompañamiento que tenga grasa o dulce. Debes evitar los embutidos.

Es importante también consumir las frutas enteras en lugar de jugos así aprovecharás mejor la fibra que contienen.

Recuerda también que no debes consumir azúcar en exceso. Existen derivados como los edulcorantes, pero depende de ti si quieres usarlos. Los lácteos que consumas deben ser bajos en grasa.                                     

—Almuerzo

Básico: No comas ni arroz ni fideos en exceso. Consume ensalada. El arroz lo puedes sustituir por menestras, papa sancochada, camote, yuca o choclo.

Ojo: Solo una porción de cualquiera de ellos.                 

—Cena

evitar el consumo de carbohidratos.                                         

¿Y las bebidas?

Obviamente debes evitar consumir gaseosas o jugos envasados. Se recomienda además consumir dos litros de agua o cualquier otra bebida baja en azúcar como mínimo. La idea es digerir todo lo consumido en el día hasta antes de acostarse, incluida la cena.

¿Regresaste de una fiesta y tienes mucha sed? Lo primero que quieres tomar es una bebida rehidratante o si tienes que ir al trabajo te tomas un café o alguna bebida energética. ¡Detente! Tienen mucha azúcar. Los rehidratantes están diseñados para deportistas de alto rendimiento que hacen ejercicios por tiempos prolongados. Si estás “de boleto” debes tomar agua y consumir frutas.

¿Tienes demasiada sed? ¡Acude al médico!

¡Jamás hagas esto!

Lo que no se debe mezclar es grasa y carbohidratos. En cristiano: ni pienses en comerte un pan con hamburguesa más papas fritas y todas las cremas. Hacer eso con frecuencia podría pasarte una enorme factura como ocasionarte hipertensión, diabetes, entre otras enfermedades crónicas.

 

 

Agradecemos a la nutricionista Lizbeth Becerra por la información brindada para este artículo