Concurso Nacional del Pisco: sin Gran Medalla de Oro, pero con aires de cambio

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Pese a todos los contratiempos, se realizó en Ica el Concurso Nacional del Pisco 2015. La lectura de este certamen y sus resultados es muy difícil, por lo intrincada de la situación que atraviesa el sector, pero sin duda la crisis de institucionalidad golpeó en parte su realización, que sintió la baja de algunas marcas que decidieron no participar, entre ellas un grupo arequipeño que lo anunció mediante una carta hecha pública. No obstante, se debe resaltar el trabajo entusiasta de los catadores oficiales y aspirantes, y algunas decisiones importantes tomadas en el marco de los tres días que duró el concurso.

Sin embargo, la tan comentada baja en la participación no pareció ser tan numerosa, pues se presentaron 273 muestras según el anuncio oficial (255 fue la cifra que nos alcanzaron extraoficialmente: 132 de Ica, 69 de Lima, 22 de Arequipa, 19 de Moquegua y 19 de Tacna), que concursaron primero en los concursos regionales y calificaron el 30% al nacional. Destacados catadores como el ingeniero Ángel Custodio, Lyris Monasterio, Patricia Linares, Oswaldo Hernández, entre otros, coincidieron en señalar que las calificaciones fueron muy reñidas y prácticamente unos se impusieron a otros por aspectos muy exquisitos en la cata.

Por otra parte es importante señalar un hecho ajeno a los catadores (pues realizan su trabajo a ciegas, sin saber qué marca están evaluando), pero no a los organizadores, y que deberá ser tema de discusión en los próximos espacios de diálogo para reorganizar el sector: cómo llegan las muestras a concurso.

Tradicionalmente, estas eran recogidas en bodega por los organizadores, con lo que se garantizaba en parte que correspondiesen verdaderamente a la producción de las bodegas, aunque de todos modos el procedimiento ha sido motivo de polémica: algunos sectores especializados consideran como la mejor forma de garantizar que el resultado realmente corresponda a lo que el consumidor va a comprar (pues las medallas terminan siendo un gran motor de marketing) la adquisición de las muestras en los canales comerciales.

Sin embargo, en las dos últimas ediciones, son las bodegas mismas quienes envían sus muestras, con lo cual se producen dos situaciones desfavorables: nadie garantiza que correspondan a su producción y menos a sus productos comercializados; y muchos pequeños productores se quedan sin poder participar por razones logísticas. No olvidemos que a la fecha existen más de 530 productores, con al menos dos etiquetas (lo que da unas mil muestras en el mercado), pero los que participan representan solo la cuarta parte.

Para muestra de esta situación, un botón: este año, dos marcas cuyo respeto de la denominación de origen está en tela de juicio (ambas con severas sanciones de Indecopi, aunque apeladas), Pisco Vargas y Rotondo, han participado y obtenido medallas de oro en los concursos regionales. ¿No es una falta de consecuencia? Pienso que no se les debió permitir la participación hasta que se esclarezca su situación.

La otra cara de la moneda han sido algunos anuncios y reuniones que devuelven esperanza y respiro al sector. Primero, el retorno de los concursos regionales en cada región, como antaño. Segundo, la presencia y promesa del presidente de Conapisco, Carlos Carrillo, de revisar la compra de pisco por parte del Estado, así como la implementación de más Cites agroindustriales. Tercero, la visita del director de Signos Distintivos del Indecopi, Ray Meloni, quien se reunió con el presidente del Consejo Regulador del Pisco, Jaime Marimón, para –según trascendió– acordar una serie de coordinaciones que permitan superar el impase institucional que se produjo hace unas semanas entre estas dos organizaciones, con vías a un nuevo Reglamento de la Denominación de Origen Pisco. Y cuarto, el nombramiento de Oswaldo Hernández como coordinador general de la nueva Cofradía de Catadores de Pisco.

Así visto, si bien no hubo Gran Medalla de Oro y quedó la sensación de que importantes productores no participaron, el Concurso Nacional del Pisco 2015 dejó algunos resultados que pueden valer, a futuro, más que algunas medallas.