Conozca los restaurantes «ocultos» de Buenos Aires ‎

0
1558

AntirestoTambién conocidos como «escondidos», ofrecen exclusividad y atención personalizada. Lejos de la publicidad, el secreto de su éxito reside en el «boca en boca».
Una pareja con la dirección anotada en un papel revisa la numeración de la calle y busca puntillosamente el lugar. “Me lo recomendaron”, cuenta el hombre mientras toca el timbre y aguarda junto a su mujer a ser atendido. Detrás de la puerta, el ambiente es cálido y reservado. Algo así como un pequeño restaurante donde los mismos dueños son quienes reciben a los comensales en un clima distendido y hogareño.

“Nosotros proponemos un sitio donde no sólo se va a comer sino también a disfrutar de una salida diferente. Al trabajar con pocas mesas la atención es muy personalizada, la propuesta es íntima y exclusiva”, contaron Alejandro y Rosana, creadores de La cocina discreta, uno de los tantos “restaurantes a puertas cerradas”, fenómeno que crece en la Ciudad de Buenos Aires y que tiene cada vez más adeptos entre porteños con ganas de disfrutar de una salida diferente.

Entre otras cosas, estos espacios ofrecen discreción y exclusividad, comida gourmet, escasas mesas y mucha, pero mucha tranquilidad. Además, no existe una “carta” propiamente dicha: sólo tres o cuatro platos como menú del día o la semana.

Otra de las características que tienen en común estos restó es que no necesitan de la publicidad para hacerse conocidos: el efectivo boca a boca hace que cada vez exista más demanda en espacios donde sólo se puede acceder con estricta reserva.

El resultado de tanta discreción es una experiencia totalmente diferente. Para Inés Mendieta, dueña del restaurante Casa Coupage , ubicada en Palermo, “es posible atribuir el encanto a lo exclusivo, tanto como al cosquilleo de lo oculto o lo secreto. Sin embargo, personalmente estoy convencida de que si la cocina no es buena, el concepto de un restaurante, por muy innovador que resulte en su estética, se vacía de contenido”.

La mayoría de los encargados coinciden en que en la calidez reside el secreto del éxito. “La gente adora que lo recibas en tu casa, que sea el dueño quien sugiere el vino y lo deguste con la mesa, que el chef salga al salón para explicar hasta el último brote que compone un plato. Nos apasiona lo que hacemos, y eso se nota”, añadió.

“Lo que más atrae es lo diferente, es gente que está buscando salir de la estructura o que busca un lugar sin bullicio, más tranquilo. Es la misma situación que en tu casa pero atendido”, contó Malu Pizzaro de Caracoles para Da Vinci y agregó: “La magia también reside en lo exclusivo”.

Por su parte, los dueños de La cocina discreta indicaron que “cada invitado tiene la oportunidad de conocernos, charlar sobre gastronomía o nuestros viajes, cuando llegan nos presentamos personalmente y nos saludamos con un beso, cosas que no suelen darse en un restaurante común”.

Según explicaron, una de las ventajas de esta propuesta es que pueden conocer gente nueva y hacer que el comensal se sienta un “invitado” en vez de un cliente más del montón como sucede en otros restaurantes.

Dan Perlman, dueño de Casa SaltShaker, situado en el corazón de Barrio Norte, consideró que abrir este tipo de restaurante lo ayudó a tener “más control sobre quien viene, del menú y de los horarios”. Sin embargo, destacó que los costos pueden resultar bastante más altos. “Compramos la mayoría de ingredientes minorista, no mayorista”, manifestó.

En ese sentido, Malu también resaltó que cuando una reserva se cae sin previo aviso esa mesa queda desocupada y no tienen como reemplazar a los comensales mientras que en un restaurante convencional no es problema, “siempre llega alguien”.

El mapa de los restaurantes escondidos

La cocina discreta: El ambiente se presta para todo tipo de gente, desde mesas familiares hasta festejos como cumpleaños o aniversarios. “De todo sucedió ya en La Cocina Discreta”, aseguraron sus dueños. Con respecto al menú, siempre son de tres pasos: entrada, principal, postre. Actualmente, como plato principal se sirve el medallón de lomo envuelto en panceta con salsa de pimienta verde y una guarnición de puré de remolacha con menta. Precio: $85 por persona, no incluye bebida y sólo se abona en efectivo. Contacto: www.lacocinadiscreta.com.

Casa Copuage: “No hay platos típicos porque la carta cambia con las estaciones. Hay platos que han hecho mecha en nuestra memoria”, cuenta la dueña del restaurante. En el menú de invierno 2010 se ofreció magret de pato, pulpo, y embutido de cerdo de elaboración propia, entre los platos más destacados. Los valores de las entradas y los principales varían entre 45 y 75 pesos. Es un espacio para ir en familia, amigos o en pareja. Contacto: http: www.casacoupage.com.

Casa SaltShaker: El menú de este restaurante cambia cada semana. Según su dueño “es comida mundial, así no hay un plato típico. Ofrecemos sólo una degustación de cinco pasos con un opción para un maridaje de cinco vinos, uno cada plato”. El precio es de 130 pesos e incluye un cóctel de bienvenida, agua mineral durante la cena, y café/té. Contacto: http: www.casasaltshaker.com.

Caracoles para Da Vinci: El menú tienen tintes étnicos, una fusión de origen armenio, cocina latinoamericana y mediterránea. Se sirve una degustación de platos, en pasos, con un menú que va cambiando constantemente. Precio: $80. Contacto: www.caracolescatering.com.ar.