Espumantes de Furmint con grandes aspiraciones

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Escribe: Dr. József Kosárka /Desde Budapest, Hungría, especial para LYG

Según el informe de la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino) publicado hace algunos meses atrás, el año pasado se produjo en todo el mundo 17,6 millones de hectolitros de espumantes, que es un aumento de 11 por ciento en comparación con el año anterior. Esto significa que la parte correspondiente a los vinos espumantes con respecto a la producción total de vino ha crecido del 4% al 7% a lo largo de la década pasada. La elaboración de este vino burbujeante (natural y gasificado) se concentra en cinco países (Francia, Italia, Alemania, España y Rusia) cuya participación representa las 3/4 partes del total.

 

En cuanto al consumo, en los últimos diez años se ha registrado un incremento de 30 por ciento, alcanzando en el 2013 los 15,4 millones de hectolitros. Los países que lideran el consumo son los grandes productores (Francia, Alemania y Rusia) seguidos por los Estados Unidos y Australia. El país que se ubica como el principal consumidor per cápita es Francia (5,4 litros) y en el ranking hasta el puesto número 10 le siguen solamente países del viejo continente.

En Hungría, donde se vende anualmente unos 22 millones de botellas de espumantes, ha existido una tendencia contraria a la que ocurre en el mundo, es decir, el consumo ha bajado un 2 por ciento en el transcurso del último decenio. Sin embargo, las cifras provisorias indican que actualmente esta situación se está revirtiendo y para finales de este año logrará recuperar su nivel de tiempos anteriores, cuando que el indicador per cápita lo posicionó entre los cinco primeros del mundo. Al mismo tiempo, hay que resaltar que en los años recién pasados se ha duplicado el número de productores y en 2013 la producción de las 20 bodegas que operan hoy día en el país, ha llegado a los 170 mil hectolitros que es aproximadamente 10 por ciento mayor que en el anterior. La exportación también viene creciendo para haber estado en 2013 cerca de los 55 mil hectolitros, es decir, un progreso de 16 por ciento en relación con el año previo -el mercado principal es Suecia donde se vende alrededor del 30 por ciento del total-. {jathumbnail}{jathumbnail off}

Mientras la bodega de espumantes húngara de mayor tradición (Torley) sigue dominando el mercado nacional varias otras vienen tratando de conquistar a los consumidores. Las que más ruido hacen son aquellas que cautivan al consumidor curioso ávido de nuevas sensaciones con espumantes elaborados a partir de variedades autóctonas, ante todo de la emblemática Furmint que cada vez más impacta en el panorama vinícola internacional. (vea en este portal : Furmint seco, una sorpresa dentro y fuera de Hungría).

En la célebre región de Tokaj el número de bodegas que enriquecen su gama de productos con espumantes está creciendo de manera dinámica. Se los elabora con el método tradicional y en la mayoría de los casos se utiliza parcial o totalmente la Furmint que les da una delicada y chispeante frescura así como acidez firme y carga aromática con toques minerales. Éstos sorprenden con apariencia cristalina y finas burbujas abundantes que se desprenden desde el fondo de la copa formando un collar elegante de la espuma y son capaces de saciar el paladar exigente que implora por algo diferente.

Una de las bodegas en Tokaj que impacta por su estilo y clase de espumantes es la de Zoltán Demeter, un joven productor que representa la tradición y la búsqueda constante por elaborar los mejores vinos de la región. Su bodega fue fundada en 1996 y actualmente tiene 7 hectáreas de viñedos. Su primer espumante fue producido en el 2009 y hoy día la producción se sitúa alrededor de las 2,500 botellas. Su Brut Nature 2011 ha sido elaborado exclusivamente a base de la Furmint proveniente de dos pagos -Rátka y Holdvolgy- e impresiona al paladar por su marcado carácter.

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En Somló, donde la Furmint también ha encontrado un perfecto lugar de acogida dando origen a vinos con fuerte personalidad, hace poco la Kreinbacher ha lanzado con gran éxito al mercado los primeros espumantes producidos en esta región famosa por su singular vino que puede influir en el sexo del bebé (vea en este portal: El vino húngaro de la noche de bodas). Los primeros viñedos de esta bodega – que actualmente dispone de 40 hectáreas de superficie – datan de 2002 pero solo hace unos años se ha emprendido el nuevo reto de elaborar esta bebida burbujeante contando con la asesoría de la Champagne Paul Bara (Bouzy). Se estrenaron cuatro espumantes: dos son 100% Furmint (Brut Nature, Prestige Brut) y dos son 85% Furmint y 15% Chardonnay (Brut Classic, Extra Dry). Todos éstos develan una expresión delicada y generosa del terruño que imprime su sello bien diferenciador. En unos años se tiene estimado poder producir 150 mil botellas y destinar una parte a la exportación.

En Hungría se espera que al acercarse el fin de año, los amantes y curiosos de espumantes mostrarán un mayor interés por esta novedad en la gama para brindar en las fiestas venideras.