Qué tremendo éxito de un vino húngaro en dos concursos, un tradicional afamado y un recién lanzado, debido también al saber hacer del productor.

El jurado conformado por profesionales de reconocida trayectoria  de la última edición del prestigioso concurso internacional Decanter Worrld Wine Awards, en el cual han participado 18 mil 244 muestras provenientes de 54 países, ha otorgado 97 puntos y la medalla Platinum al Olaszrizling 2021 de la bodega Zelna que se encuentra ubicada en la región de Balaton, Hungría.

Este rango refleja no solo el excelente trabajo de su productor quien viene buscando darles protagonismo a  uvas patrimoniales del país sino también  llama la atención a esta variedad que es capaz de dar vinos de gran calidad. En este caso también se trata de su excelente adaptación a la zona adyacente a la orilla septentrional del lago llamado  «el mar húngaro» donde el suelo es volcánico mixto de textura media con estructuras arenosas y el clima es templado.

Hoy en día, las cifras dan testimonio de la incontestable supremacía de las principales variedades internacionales de uva, al menos por lo que se refiere a su participación en la superficie vitícola mundial (en 2020 esta ha abarcado unas 7,3 millones de hectáreas y las 13 más plantadas han representado alrededor del 35 por ciento del total). Al mismo tiempo, la diversidad de las otras sigue siendo espectacular y el interés por estas  crece aún más, en particular por aquellas  nativas cuyo cultivo se limita a unas pocas regiones o países. En muchos casos, anteriormente no se ha prestado una atención adecuada a  que estas se muestren en todo su esplendor, sin embargo,  en tiempos recientes un mayor número de productores  se empeña  en perfeccionar el trabajo, tanto en el viñedo como en la  bodega, para que la uva pueda manifestar su máximo potencial  y el vino alcance la mayor expresión varietal.

El fruto de estos esfuerzos es un abánico de joyas enológicas auténticas que reflejan una profunda identidad local apta para distinguirse en un ámbito global donde se acentúa la competencia.

Una de éstas es precisamente la Olaszrizling que se conoce también con nombres como Welschriesling/Austria, Grasevina/Croacia, Laski Rizling/Eslovenia, Rizlink Vlassky/República Checa, Riesling Italian/Rumania,  entre otros, y se la considera como verdadera auténtica de varios países europeos, ante todo aquellos ubicados en su parte central, y como una importada en algunos fuera  del viejo continente (China, Brasil). El área total de las plantaciones de esta variedad en el mundo ronda las 25 mil hectáreas y los países con la mayor superficie de su cultivo son Croacia (4.300 h), Hungría (3.500 h), Austria (3.000 h), Serbia (2.000 h), Eslovenia (1.600 h),  Italia (1.500 h), Rumania (1.400 h).

Su origen se discute, sin embargo, se supone que debe ser francés.  Se trata de una que se adapta bien a diferentes tipos de suelo, se encuentra a gusto con clima templado y resiste bastante bien a la podredumbre.  Es de vigor medio a alto, de pámpano de porte horizontal, de brotación y maduración  tardías.  La hoja adulta tiene tamaño pequeño a mediano y forma circular de 2  a 5 lóbulos con bordes aserrados. Produce racimo de tamaño medio compacto y de forma cilíndrica. Las bayas son pequeñas y redondas, de color amarillo verdoso, de piel delgada, de pulpa blanda y jugosa.

Foto: József Kosárka

Por lo general, la gran mayoría de sus vinos adquire un carácter muy expresivo que transmite auténticamente la esencia última de la variedad y rasgos del terruño, y pueden alcanzar cota de calidad bien alta. En copa se presenta de color amarillo intenso, en nariz abundan aromas tanto florales como frutales, en boca una viva acidez le da frescura y se siente también notas minerales. Los más destacados muestran buen ataque, estructura sólida, equilibrio, final prolongado y delicado.

La máxima expresión de la internacionalización de esta variedad fue la celebración de la primera edición del concurso internacional GROW du Monde que tuvo lugar recientemente en la ciudad de Novi Sad (Serbia) con el objetivo de contribuir a la mejor difusión de sus vinos y poner en valor sus más destacados exponentes así como de hacer descubrir la diversidad como consecuencia inherente al manejo de la uva y a su vinificación. En el certamen participaron 164 vinos procedentes de 7 países de Europa Central y los Balcanes (Eslovaquia, Hungría, Rumania, Serbia, Croacia, Eslovenia, Macedonia del Norte) y el jurado profesional compuesto por 12 expertos cualificados de reconocida trayectoria ha otorgado 114 medallas, entre ellas 8  Platinum y 5 Trofeos (a ganadores de cada categoría).

Una de las preseas de máximo reconocimiento fue conquistada (en la categoría de vinos jóvenes) por el mismo Olaszrizling 2021 (alcohol: 14,0 %, acidez: 6,3 g/l, azúcar residual: 1,5 g/l) de la bodega Zelna que puede ser interpretado como una confirmación del éxito anterior. Esta fue fundada en 2014 y cuenta con 16 hectáreas de viñedos en los que se cultiva 10 variedades (5 blancas y 5 tintas) siguiéndolos principios de la agricultura orgánica tanto sobre la viña como en la bodega.  Se elabora 11 vinos diferentes tanto monovarietales como de ensamblaje (volumen anual: 75 mil botellas). La mayoría de éstos se comercializa en Hungría (precio en tiendas: 6,00 USD/botella) y una pequeña parte de la producción se exporta a 6 países.

Los otros ganadores de categoría fueron los siguientes: Grasevina Mitrovac 2016, Krauthaker, Croacia (vino de crianza), Grasac Amfora 2017, Vincic, Serbia  (vino naranja), Dina Brut 2018,Vinum, Serbia (espumante), Grasevina IBPB 2015, Papak, Croacia (cosecha tardía).

Según los planes, las próximas ediciones de este concurso tendrán lugar en Croacia (2023), en Hungría (2024) y en Eslovenia (2025).