Donde el mundo parece acabarse, el vino vive de una manera espléndida en la Patagonia argentina. Vastos territorios cuyo clima, latitud y altitud establecen coordenadas enológicas muy especiales, y que sus bodegas, entre ellas Humberto Canale, capitalizan en etiquetas con una personalidad distintiva respecto de la oferta rioplatense, como las que se degustaron en una interesante jornada realizada en Tierra del Fuego (Av. Comandante Espinar 866, Miraflores), con la presencia del enólogo principal de la bodega, Horacio Bibiloni.


Se trata de una marca con una presencia en el mercado peruano de relativa larga data, que ahora llega al público nacional de la mano con el Grupo Tabernero, su socio estratégico en Perú. Pero su historia se remonta a 1909, como bodega pionera en la provincia y en la región del Alto Río Negro. Hoy está a cargo de Guillermo Barzi Canale, sobrino nieto del fundador Humberto Canale.

La degustación fue un recorrido por varias de sus líneas, de entrada, gama media y alta, dispuestas en sendas mesas, tanto en blancos como en tintos. Por el lado de los blancos fue interesante conocer el trabajo que se realiza con variedades menos promocionadas como la riesling y la semillón, aunque también con la popular sauvignon blanc.

Por supuesto, causó expectativa la cepa alemana por excelencia, pues el perfil de la riesling típica es muy difícil de conseguir. El que probamos pertenece a su línea Old Vineyards, es decir, la que proviene de sus viñedos más antiguos, en este caso de uno plantado en 1937. Siendo una uva muy expresiva del terroir, entrega un perfil distinto en lo que a frutas tropicales se refiere, más sutiles, y una menor grasitud; a cambio, ofrece una buena acidez y la mineralidad que se espera de esta variedad.

“Old Vineyard Riesling va perfecto con un ceviche, su acidez combina muy bien con la acidez del pescado y esa frescura que le da la cebolla con notas de picante”, ha sugerido Bibiloni.


Entre las tintas, se probaron malbec de distintas líneas, aunque la estrella no tenía que provenir necesariamente de su gama más alta, sino en este caso de otra Old Vineyards, de viñedos plantados en 1969. Este malbec se distingue por remarcar una personalidad peculiar respecto de otras expresiones de la cepa argentina por antonomasia. Bastante acostumbrados estamos al estilo mendocino, en el que ha prevalecido en los últimos años la impronta elegante de los vinos del Valle de Uco. En cambio, aquí tenemos más bien un vino vibrante, alegre y amable.

En la línea más alta, destacaron el cabernet franc, malbec y pinot noir Gran Reserva, cuyo hilo conductor es, sin duda, la intensidad.

«Las características climáticas de la Patagonia son distintas a las de otras regiones vitivinícolas del país. La diferencia de la temperatura entre el día y la noche, las bajas incidencias de lluvia, los vientos, además de las características del suelo, van dándole a la producción de vinos algo especial. Y si a esas características propias del alto suelo de Río Negro le sumas cómo somos como bodega, da como resultado vinos con identidad propia, vinos únicos”, explica el enólogo principal.

El disfrute de las líneas de Humberto Canale presentes en el mercado peruano se dio de la mano con la oferta gastronómica de Tierra del Fuego, con empanaditas argentinas, sánguches de bondiola empanizada, anticuchos de corazón, tequeños TDF (rellenos de bondiola ahumada y queso con crema de palta) y hamburguesas TDF con carne Angus.