Hay cartas que una jamás terminará de leer. Me refiero, las de muchos restaurantes a los que se les va la vida en aquello de abarcar mucho y apretar poco.

De seguro habrá comensales que sentirán una inmensa satisfacción y seguridad en comprobar que, de ser el caso, cualquiera de sus antojos e improbables caprichos podría ser satisfecho por rebuscado que sea, aunque es bastante improbable que se pueda ser completamente bueno en todo, ni siquiera cumplidor. Pero la ilusión es legítima, cada cual con lo suyo.

Otras, más bien, preferimos una carta que se pueda memorizar con poco esfuerzo; concreta, puntual, a la vena, aterrizada, sin muchas ínfulas. Otorgan una suerte de familiaridad y confianza, se puede estirar la pierna y saber que, con más probabilidad –porque también hay fiascos en ese territorio–, lo que se promete se cumplirá. “Menos es más”, se suele decir, y la experiencia en The Garden Grille Restaurant & Bar, del nuevo Hilton Garden Inn Lima Miraflores, estuvo muy cerca de eso.

Daniel Chang Matsusaka, el chef ejecutivo, parece un cocinero de pocas palabras, pero ideas claras, costumbres quizás adquiridas en sus seis años en Japón. Lo suyo hace honor a su apellido y origen: cocina peruana, influencias chinas y japonesas, toque huaralino mientras se pueda.

Me incliné para la entrada por un tiradito Matsusaka, con noble bonito, salsa Ponzu, salsa acebichada, láminas de palta y pepino japonés en juliana. Discreto, pero encantador. Pude haber optado también por una de las sopas, como la socorrida crema de zapallo, que en su caso involucra aromático loche, con aporte relamido de dulzura y cremosidad, papas amarillas, crema de leche y aromas de hinojo. Calor de hogar.

Daniel Chang sabe que hay quienes van a lo seguro y por eso ha incluido una dotación de hamburguesas: de la casa, de pollo y vegetariana, así como lomo saltado y una suprema de pollo con papas fritas. Pero yo preferí en el segundo la panceta cocida y glaseada en sus propios jugos, suave y crocante, acompañada un cremoso de choclo con fina capa caramelizada al soplete, con un toque ahumado muy interesante para atenuar el dulzor.

Eso sí, piqué –costumbre nacional– el plato ajeno de ñoquis con ragú de salchicha huaralina. El chef explicó el toque local distinguiendo entre la salchicha huachana y la huaralina que él usa, porque la segunda, de la tierra de sus padres y propia, es más discreta en el uso del achiote amarillo. Igual, se imponen los sabores de este insumo en la salsa generosa.

Hay postres y cocteles y vinos e infusiones muy puntuales. Para no pensarlo demasiado y disfrutarlo repetidamente.

#ElDatoLYG Hilton Garden Inn Lima Miraflores, Malecón Balta 770, Miraflores
El horario de atención es de lunes a viernes de 6:00 am a 10:00 pm. Sábados, domingos y feriados de 7:00 am a 10:00 pm. y puede realizar reservas vía WhatsApp al +51 972005394.