Whisky de más de 100 años regresa a Escocia

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El whisky fue dejado en la Antártida por el explorador anglo-irlandés Ernest Shackleton durante una fallida expedición para llegar al Polo Sur en 1997.

Por primera vez, expertos tomaron muestras del whisky, que ha pasado más de un siglo enterrado en el hielo de la Antártida.

La bebida escocesa forma parte de cinco cajas de whisky que dejó Shackleton y que fue desenterrada el año pasado.

Las cajas son del whisky Mackinlay, una marca propiedad de la destiladora Whyte and Mackay, situada en la ciudad escocesa de Glasgow.

Tres de las botellas de una de las cajas encontradas fueron trasladadas a Escocia para su análisis. Según indicó el corresponsal de la BBC en Escocia Colin Blane, fue un descubrimiento extraordinario.

Un equipo de conservación, dedicado a la restauración de una cabaña que dejó Ernest Shackleton después de su expedición sin éxito al Polo Sur en 1907, encontró cinco cajas de whisky abandonadas.

Según Blane, dos de las cajas encontradas fueron cortadas del hielo en que se conservaban y la bebida en su interior fue preservada en un ambiente frío y oscuro.

«Investigadores en Nueva Zelanda calentaron las botellas con cuidado durante varios días. El whisky era demasiado valioso para que viajara a Escocia en un vuelo comercial y al final las tres botellas volaron en un jet privado», añadió Blane.

El jet es propiedad del dueño de la empresa Whyte y Mackay, Vijay Mallya. La empresa Whyte y Mackay sacó una muestra del whisky con una jeringa. Su master blender, el individuo que decide sobre la composición de la mezcla de los licores, es Richard Paterson.

Paterson se dedicará por varias semanas bajo condiciones de laboratorio a analizar, oler, saborear y en general «de construir» el whisky antes de enviar un informe a la sociedad conservacionista Antartic Heritage Trust.

Según indicó el master blender, su reacción inicial fue: «esto es muy, muy interesante, pero tengo que esperar y ver». El experto dijo que tomaría hasta tres semanas realizar un análisis detallado del líquido y agregó que era un «honor fabuloso» probar el whisky después de un siglo.

«Tiene un hermoso y rico color dorado y -lo que es más importante en esta etapa temprana- es maravillosamente claro. Esto significa que  no está contaminado. Eso es muy importante», señaló Paterson.

«Se trata de un whisky que se ha mantenido estable durante todos estos años y creo que cuando Ernest Shackleton lo probó era un gran honor para él, así como lo es para mí también», agregó.

Historia

La expedición de Shackleton al Polo Sur, que partió de Nueva Zelanda en 1907, fue parte de la edad heroica de la exploración. El capitán Robert Falcon Scott ya estaba preparándose para su viaje al Polo Sur, un objetivo que alcanzó justo después de su rival Amundsen en 1912 pero que le costó a Scott su propia vida y la de sus cuatro compañeros.

Shackleton volvió a tiempo para mantener a salvo a todo su equipo. «Un burro vivo es mejor que un león muerto», dijo Shackleton tras resumir su actitud.

El buque de la expedición había dejado Cabo Royds, en la Antártida, apresuradamente en marzo de 1909 al tiempo que el hielo del invierno comenzó a congelar el mar, por lo que los exploradores se vieron obligados a abandonar equipos y suministros, incluido el whisky.

Tras el análisis las botellas volverán a la cabaña de Shackleton, lugar donde serán preservadas.